El espejo roto… al que mirarse.

Hoy no estoy bien.
Es culpa del miedo.
Porque aunque todo vaya bien, yo me acojono.
Me acojona algo tan simple como conectar con alguien hoy en día.

Hace poco me arrancaron el corazón.
Y tendré que sanarlo pronto
si no quiero seguir sufriendo
ni echar a gente válida de mi vida.

Y no, no es normal.

Pero tampoco las conexiones que hemos normalizado

Creo que tenía que haber nacido en otra época.
Y no hablo de control.
Hablo de presencia.
De palabras cumplidas.
De compromiso.

Porque dime:
que vale más
que una persona que te quiere y te espera?

Hemos normalizado dormir los sentimientos
para estirar un poco más la noche.
Y, sobre todo, prometer para no cumplir.
Dejar a personas con la ilusión apretada en el puño, esperando.

Hemos normalizado la crueldad.
La hemos llamado libertad.
Y la hemos aceptado como verdad.

¿O es para necesitarnos un poco más?
Porque total…
sabemos que siempre habrá otra a la vuelta de la esquina.

Otra persona.
Otra app.
Otro match.
Otro fueguito en Instagram.

Quizá no sea igual.
Quizá no te cuide igual.
Pero, ¿qué más da?

Si en este siglo puedes seguir pasando por la vida
como si nada.
Sí, no, sí…
eras algo.
Ahora no.

Seguir de cañas con los colegas.
Seguir yendo a trabajar como si todo estuviera bien.
Seguir fingiendo que no te duelen las cosas.
Seguir fingiendo que no te hablas como una mierda a ti mismo.

Seguir fingiendo que no echas de menos
a esa persona que te robó el corazón.

¿O la buscas?
¿O no?

Quizá no buscas a nadie.
Quizá estás vacío.
Y todo lo demás solo eran huecos.

Huecos.
Y más huecos.
Que no eres capaz de llenar con nada.

Porque no eres capaz de mirarte al espejo.
Más allá de peinarte y vestirte.
No eres capaz de mirar lo que hay dentro.

Te acojona.
Y lo evitas.

Escapas de analizarte.
De decir:
“Hasta aquí.
Esto lo estoy haciendo mal.”

¿Pero quién quiero ser?

Son preguntas que de pequeños nos hacíamos
y que ahora ya no.

¿Quién quiero ser?
¿Me estoy acercando…
o me estoy alejando?

¿Estoy siendo mi mejor versión?
¿O me estoy conformando con la más mediocre?

Porque claro…
hoy es lunes.
Mañana martes.
Luego miércoles.
Jueves.
Viernes.
Sábado.
Domingo.

Semanas.
Meses.
Años.
Décadas.

¿Y no te pesa?
¿No te duele?

Hay gente que se ríe de la terapia.
Que cree que llorar es de débiles.
Que piensa que mirarse por dentro no hace falta.

Y esa gente, sinceramente,
no sabe lo que es vivir.

No sabe lo que es sentir el amor.
Verlo en los ojos de alguien.
Emocionarse en la calle.
Entristecerse con la tristeza del otro.

No sabe lo que es ver belleza
en un rayo de sol,
en un pájaro que se posa inocente,
en una canción que te calma.

No sabe lo que es tener un refugio.
Un lugar.
Una vida de la que no quieras escapar.

Y todo eso…
todo eso es un camino duro.

Pero está al otro lado del puto espejo
al que no te quieres mirar.

La pregunta es:
¿a qué hora te vas a mirar?

Créeme que
nunca es tarde.


Te llevabas mi luz.

Te llevabas mi luz. Una luz que yo creí que era tuya. Al principio brillabas…

Leer más

Ausencia

Desde que te fuiste, algo se rompió dentro de mí.Siempre dije que, si un día…

Leer más

Tu refugio (Narración)

https://open.spotify.com/episode/177IkyQZNoO9wf9jKfBS3V?si=iw1862L-ReKXy8dGy0HvBg Cuando todo va mal…cuando la vida te arranca de golpe lo que dabas por…

Leer más

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *